lunes, 20 de diciembre de 2010

Let's Go To Dance Until I Feel Tired Enough To Die And Then Keep Dancing.

Pasando las ultimas horas de mi vida (y me refiero a las ultimas porque son las ultimas que he vivido, no porque son las que me restaran), me encontré pensando acerca de las cosas que motivan a las demás personas a hacer cosas, cosas grandes, como inventar la rueda, como componer buena música, como fundar una pagina de internet de interacción social que terminaría convirtiéndose en una gran fuente de dinero… y me vi desdichadamente, sin palabras.

Comprendí el hecho de que desde hace varios meses, mi motivación había minado a niveles críticos, al grado de dejar de sentir placer por cosas tan sencillas como masturbarte (quien haga cara de “que asco” al leer estas notas, esta siendo un hipócrita). Así que, parado en el fondo del hoyo que yo mismo cave pero que irónicamente jamás tuve conciencia de haberlo hecho, miro hacia arriba, contemplo las nubes pasar por un cielo claro, a los muros tan verticales y repletos de imperfecciones que me rodean y exhalo un profundo: “que weba”.

Y por alguna razón termino escribiendo nuevamente como manera catártica, para impulsarme una vez más hacia un camino que ni siquiera me interesa, termino frente a esta herramienta pero con una nueva intención, una nueva motivación, un objetivo tan importante para mi sobrevivencia en las siguientes semanas que restan de este año que ni siquiera me molesto con el malestar de mi vejiga implorándome por correr al baño, hoy escribo con el único deseo de darme un buen y bien merecido… ¡CHINGA TU MADRE!

Voy aclarar esto de una buena vez, y lo pongo por escrito para que entre de una buena vez a mi pesada cabeza, y me viene valiendo madres como diablos lo digiera… no soporto esa estupida tendencia a autocondescenderme que he ganado en este ultimo año, así que no se como chingados le voy a hacer, pero será mejor que me ponga a resolver esas pendejadas que tanto rondan en mi mente y no me estoy pidiendo permiso, no estoy suplicándome, no hijo de tu desgraciada y retecagada madre, me lo estoy exigiendo, porque si hay algo que me debo es justamente esto, y me cago en mi cara de no hacerlo.

- el yo

NOTA: Y ahora se preguntan como hacerle para cagarse a uno mismo en la cara.

No hay comentarios: