domingo, 21 de junio de 2009

Cuando Los Superpoderes Atacan.

“Oh, Dios mío” me digo, “¿Por qué ahora?”. Mi sudor comienza ha recorrer mi frente, mis músculos se tornan tensos, mis manos aprietan fuertemente mi brazo para contenerme y el dolor, oh por Dios, el dolor.

Para que puedan entender de qué hablo, necesitaré explicarles ciertas cosas acerca de contener mis poderes cuando uso mi identidad secreta. Hay ciertas dificultades que te debes enfrentar, por ejemplo al soplarle a tu café, a veces no controlas tu súper aire helado y terminas haciendo una paleta de café; otras veces cuando una mujer exuberante aparece frente a ti, no puedes evitar voltear la mirada a ciertas partes, pero en mi caso la situación es peor porque mi visión calorífica se activa y termino quemándole la falda… no quiero hablar lo que pasa cuando voy a la playa.

Pero hoy me enfrento al mas grande de mis problemas, es que después de haber comido unos frijoles norteños, con sus respectivos cueritos y hartísimo chile, me encuentro dentro de un elevador repleto de personas y en pleno proceso de digestión. Los números del elevador corren lento y la gente ya comienza a inquietarse por mi obvia incomodidad, los sonidos de mi estomago anuncian la euforia de mis intestinos, mi cara no puede evitar retorcerse del dolor, el dolor, nooooooooooo.

Y que se me sale uno.

Rápidamente las personas a mi alrededor comienzan a sofocarse, un hombre se arrodilla mientras sujeta con fuerza su cuello, lo que se confunde con una fiebre es el resultado del hervir de su propia sangre, mientras tanto una mujer grita de dolor al sentir como la carne de su cara se desgarra cual tela de ropa vieja, los vómitos no se pueden hacer esperar, revoltijos de desayunos y pedazos de las paredes del estomago que se han desprendido, hasta que finalmente cada uno de ellos yace inerte en el suelo de aquel pequeño compartimiento.

“Ósea, perdón, a cualquiera le puede pasar. Ay, compermisito. Que oso, weeeeeeeey”

-el súper superhéroe

NOTA: Ósea, todos somos humanos ¿no? Que panchosos deberás.

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