miércoles, 10 de octubre de 2007

Mi vida como superhéroe.


Después de un extraño accidente del destino, fui bendecido con increíbles habilidades, increíbles poderes, increíbles supercalifrajilisticuespiaridosas jaladas.... ¿y para que? Ayer justamente salvé a un hombre de un incendio, frustré un asalto a mano armada, detuve una estampida de elefantes salvajes en pleno centro de la ciudad, desvié la trayectoria de un cometa que se dirigía a nuestro planeta e hice girar la tierra en contra de su eje de rotación para regresar el tiempo y evitar que mi gato se muriera por ahogarse con un hueso de pollo… ¿Y PARA QUÉ? ¿De que me sirven estas cosas si ni me pagan? Ósea, no la frieguen, se me quemó la capa, me agujeraron el traje, se manchó de sangre mi mascara y se me empolvaron las botas (fuchi, que asco). No se vale, al Batman le vale madre, al cabo que su papi le dejo una herencia bien grandota; al Superman le dan seguro y todo el pedo porque allá en los iunaited esteits, sí te tratan bien si andas salvando al presidente; el Spider-Man tiene becas de estudio y todo el pedo; pero yo, YO, mexicano, desempleado y sin estudios… no mames.

Hace poco fui a una entrevista de trabajo, llegué con un traje que me presto el Santo (neta, que buen gusto tiene el Brillantitos, apodo pa’ los cuates), todo bañado y perfumado y con zapatos recién lustrados (use grasa de la estufa, porque no me alcanza para otra), llevaba todo el style. Como ha de ser tradición, me recibió un hombre de esos con cara de cadenero de antro nice. El trabajo era para administrador de un hotel, todo iba muy bien, le interesó mucho mi habilidad para poder volar (en sus palabras, no será necesario usar carros de la empresa), hasta que hace la maldita pregunta: “¿Qué idiomas sabe hablar?” Yo muy seguro, le respondo que algo de inglés; “¿Algo?”, me contesta, “¿Y es el único idioma que sabe hablar?”, le hago seña de afirmación algo sorprendido, “Me temo que no nos será posible contratarlo, buscamos a alguien que sepa hablar inglés y francés”… pero… pero, tengo súper fuerza, puedo levantar al hotel entero, puedo correr de un lado del mundo al otro en tan solo dos minutos, puedo derretir acero con solo mirarlo… “Pero no sabe hablar francés” me dice tajantemente. Ya ni quise pelear, así que me aguanté las ganas de romperle el cuello con mi súper telekinesis y me fui directo al bar de siempre, donde ya no me quisieron dar crédito, así que ni pude ahogar mis penas en alcohol.

Ni modo otra vez tendré que pasearme por los callejones de la zona de tolerancia, espero encontrarme a Carmen Salinas, siempre paga bien la hora y la golosa si aguanta mínimo dos (lo bueno que siempre guardo algo de súper viagra). Pero bien me lo decía mi madre, ponte a estudiar, no le andes haciendo al pendejo, eso de andar con la ropa interior por fuera no te va a traer nada bueno.


- el súper superhéroe

NOTA: ¡¡Pinche madre!! Ya se volvió a ahogar mi pinche gato.

3 comentarios:

pani dijo...

Soy el #1
Espero que consiguieses salvar al gato.
-Voy a destruir el mundo pero antes ¡le mataré a usted!
-Lo sentimos, si no habla inglés no nos interesa.

zora dijo...

Y eso fue un relato más de las nacidas para perder.

[mientras tanto, en el cuartel general]

súper al cuadrado (apodo pa' los cuates) remienda su capa y organiza un funeral de cuerpo presente para el gato porque prefiere despedirse de él que volver a vivir el mismo día.

Fanny_pocket dijo...

Jajaja, ps si vienes al dfectuoso yo te pago la pda pa' ke desahogues tus penas!!!